El reto
El reto no es diseñar una pieza atractiva ni mantener una plantilla rígida.
Es poder alternar entre formatos que no se parecen entre sí —un menú no se organiza como un email, una landing no se diseña como un espectacular y un documento interno no necesita lo mismo que un video— y lograr que cada entrega funcione en su contexto sin perder relación con la identidad de marca.
Hablamos de más de 15 tipos de entregables en cuatro canales distintos (digital, impreso, editorial y audiovisual), dentro de una misma colaboración.